MONT-SAINT-MICHEL
DIA 6
Conforme nos vamos acercando con la furgo,(Venimos desde Caen, a 120km, 1h y media ) tenemos una llanura verde en la que divisamos al frente, solitaria en la lejanía, alzándose y rompiendo el horizonte Mount- Michel.
El coche lo dejamos en el parking que hay habilitado para ello -de pago, por supuesto-. Nos tuvimos que fijar en la señalización que hay con diferentes números. No sabíamos qué significaban y es que según el tipo de tu vehículo te debes dirigir a un número de parking o a otro.
El ticket ya lo canjeamos a la vuelta en las máquinas que hay en el aparcamiento.
Es un precio fijo para el día y según la temporada varía entre 10€ y 15€. Si llegas a partir de las 19h es más económico, sobre 5€, pero ten en cuenta que te vas a encontrar cerrados todos los comercios y la Abadía.
El ticket del parking nos incluyó el desplazamiento en lanzadera. Es un bus que te acerca al Monte. El bus nos dejó en el Pont Passarelle. Lo vimos enseguida. Lo puedes hacer andando pero ten en cuenta que hay un ratito (aprox 40min). Allí ya vas caminando hasta la entrada.
Ya de inicio es toda una experiencia. Qué sensación. El acceso a la ciudad es gratuito.
Atravesamos la puerta del Boulevard por su puente levadizo y es como si te trasladases a esa época medieval. Tal cual.
En la entrada está la oficina de turismo.
Y allá arriba, siguiendo por la calle mayor, está la escalinata del Gran peldaño por la que se asciende a la Abadía.
La abadía cierra a las 18:00h. Muy importante saber porque si quieres visitarla, has de llegar antes de las 16:30.
Su historia comienza allá por el 700, según hemos ido leyendo y se rigió en honor del Arcángel San Miguel.
Posteriormente se establece una comunidad benedictina y a partir de ahí se convierte en lugar de peregrinaje de los cristianos.
La iglesia se edifica a 80m de altura. Y desde lo alto, ¡menudas vistas a nuestros pies!
Teníamos la errónea idea de que siempre estaba rodeada de agua y no es así. Normalmente no está completamente rodeada de agua. Sólo pasa en días puntuales en la que la marea sube, se inunda la explanada y el puente por el que hemos accedido nosotros, se inunda. Esta es una característica de la Bahía. A veces el monte es una isla y en otras ocasiones no y estás rodeado de playas, como fue nuestro caso. En la foto se ve.
No hicimos noche aquí. En este caso decidimos avanzar hacia Rennes. De esta forma aún podíamos visitar una ciudad más durante la semana y de paso, nos quitábamos unos cuantos kilómetros de vuelta a casa (65km).
Nuestra intención era visitar rápidamente Rennes y comer en Nantes para luego ir a Madrid.
Y aquí se acaba nuestra visita a Mont-Saint-Michel.
Si te apetece contarnos algún sitio al que ir en Mont-Saint-Michel del que sería chulo añadir al post ¡Escríbenos en comentarios y cuéntanoslo! Estaría bien poder aportar algo nuevo.




















